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Metabolismo de la meperidina


Metabolismo de la meperidina
Metabolismo de la meperidina
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La meperidina se hidroliza rápidamente en el hígado a ácido meperidínico y también se desmetila a normeperidina (que tiene la mitad de la actividad analgésica de la meperidina, pero una vida media de eliminación de 8-12 horas), pudiendo acumularse así si la administración es regular o en caso de insuficiencia renal.


La normeperidina es tóxica y tiene efectos alucinógenos y convulsionantes. Los efectos tóxicos mediados por los metabolitos no pueden ser contrarrestados con antagonistas de los receptores opiáceos como la naloxona o la naltrexona, y se deben probablemente a la actividad anticolinérgica de la normeperidina. Esta actividad puede deberse a su similitud estructural con la atropina, aunque su farmacología no se ha explorado a fondo.

La neurotoxicidad de los metabolitos de la meperidina es una característica única de esta sustancia en comparación con otros opioides. Estos metabolitos son conjugados con ácido glucurónico y se excretan en la orina.

La petidina se metaboliza ampliamente en el hígado donde es sometida a transformaciones, principalmente por hidrólisis ácida seguida por una conjugación parcial con el ácido glucurónico. También se somete a una N-desmetilación, pasando a norpetidina, seguida de hidrólisis y conjugación parcial.
La normeperidina, un metabolito principal, se estima que es tan activa como la meperidina como analgésico, pero dos veces más potente como agente convulsivo que la meperidina.

La acumulación de meperidina puede ocurrir en pacientes con disfunción hepática, por lo que se ajusta la dosis, la frecuencia y la duración de la terapia con meperidina.

Excreción de la meperidina



El aclaramiento plasmático medio de petidina después de la inyección intravenosa es de 1,06 l/min (rango de 0,71 a 1,32), pero sólo el 3,8% de la dosis se excreta sin cambios (rango 2.2 a 6.9). El aclaramiento plasmático es reducido significativamente si se padece disfunción hepática.

La vida media de eliminación de la meperidina ha sido estimada en aproximadamente 3.5 horas, pero puede prolongarse de 7 a 11 horas en pacientes con cirrosis y con hepatitis viral aguda.

En los pacientes con insuficiencia renal, personas mayores de 60 años y recién nacidos, la semivida de eliminación de la normeperidina se prolonga del rango normal de 8-21 horas a más de 30 horas, lo que puede conducir a la acumulación y a efectos secundarios tóxicos como convulsiones, agitación, irritabilidad, temblores, espasmos y mioclonías.

La vida media de la normeperidina en mujeres embarazadas tiene un promedio de 20,6 horas. La petidina y la norpetidina se acumulan en el plasma materno después de múltiples dosis de meperidina durante el parto, y la máxima exposición del feto dará lugar a una difusión continua de la madre al feto.

La excreción urinaria de meperidina y normeperidina puede ser mejorada con la acidificación de la orina.